Estudio de Fotografia

SUPERFICIE CONSTRUÍDA 109 m2
Año de finalización 2018

En este proyecto, partimos de lo justo y necesario: un conjunto de recursos limitados que nos desafían a construir un lenguaje propio. Trabajar así es fascinante; un acto sublime de creatividad donde cada decisión se convierte en oportunidad. La intervención se centra en rescatar materiales existentes, olvidados por capas superpuestas que el tiempo ha ido fijando. No hay elementos de gran valor, pero sí el recuerdo de la antigua tienda de fotografía del padre del cliente. Ese guiño nostálgico se convierte en el hilo conductor del proyecto: decidimos trabajar con el suelo de terrazo que evocaba la memoria de la tienda, un elemento cargado de historia y emoción. A partir de este elemento, el estudio diseña y personaliza todos los componentes del espacio: mobiliario, revestimientos, detalles y la iluminación decorativa, concebida específicamente para integrarse en armonía con la materialidad rescatada. Formalmente, se explora la curvatura como recurso para introducir movimiento, fluidez y dinamismo, articulando un recorrido continuo y envolvente que guía la experiencia espacial. El resultado es un espacio donde la memoria, la materialidad y la creatividad convergen, transformando un conjunto modesto en un relato espacial cargado de historia y significado. El resultado es un espacio que transforma lo sencillo en singular, y lo cotidiano en un relato lleno de memoria y poesía.